Lejos de ser fenómenos anómalos, la expansión de formas autoritarias de gobierno, la normalización de la guerra y la pérdida progresiva de garantías democráticas son expresiones de una transformación profunda del orden capitalista global, que busca gestionar las crisis mediante la fuerza, el miedo y la desposesión. La financiarización, el poder tecnológico y los populismos reaccionarios se combinan para gobernar las fracturas sociales, raciales y geopolíticas de un mundo donde el viejo centro imperial se resquebraja.
La crisis ecológica y la crisis de la reproducción social revelan la magnitud de una ofensiva que pone en riesgo las bases materiales y afectivas de la vida: la mercantilización de los cuidados, la precarización del trabajo y la destrucción de los ecosistemas forman parte de un mismo proceso de reconfiguración del poder y de descomposición de la vida común.
Pero allí donde el capital extiende su dominio, también se abren espacios de reapropiación y creación colectiva. En los márgenes de las instituciones, en los territorios y en las tramas cotidianas de la vida, emergen prácticas que desafían la lógica del beneficio y ensayan otras formas de existencia.
Para abordar estos desafíos, las XX Jornadas de Economía Crítica proponen tres mesas redondas que analizan las dimensiones centrales de esta ofensiva del capital y las resistencias que emergen frente a ella: la crisis de la reproducción social, las transiciones energéticas en disputa, y la reconfiguración autoritaria del capitalismo global.
Desde la edad dorada del capitalismo, la acumulación ha descansado sobre una expansión sin precedentes del consumo de energía y materiales. La generalización del automóvil, la urbanización extensiva, la petroquímica, la agroindustria o el comercio global no fueron solo acompañamientos del crecimiento, sino parte constitutiva de un régimen de acumulación apoyado en una base fósil abundante y barata. El capitalismo contemporáneo se configuró así sobre un metabolismo social crecientemente intensivo en extracción, movilidad acelerada y consumo masivo de recursos, con consecuencias ecológicas, territoriales y geopolíticas cada vez más profundas.
Permanecer dentro de los límites biofísicos del planeta exige, por tanto, transformaciones sociales, económicas y políticas de gran calado. No basta con sustituir unas fuentes de energía por otras ni con confiar en la eficiencia técnica o en la innovación verde. Cualquier horizonte serio de transformación ecosocial implica reorganizar las relaciones entre naturaleza, capital, Estado y poder, así como revisar las bases materiales que sostienen la producción y la reproducción social. Pero este cambio no se despliega de forma lineal ni armónica, sino en un terreno atravesado por disputas geopolíticas, desigualdades históricas y nuevas formas de competencia interestatal y corporativa. La expansión de renovables, macroproyectos energéticos, enclaves extractivos o nuevas infraestructuras estratégicas puede contribuir a la desfosilización, pero también reforzar dinámicas de desarrollo desigual, profundizando asimetrías entre centros y periferias, entre espacios de sacrificio y espacios de consumo, y entre territorios subordinados y nodos de mando. A ello se suma un contexto internacional cada vez más marcado por la securitización de la energía, la rivalidad entre potencias y un régimen de guerra que subordina la política climática a imperativos estratégicos y geoeconómicos.
¿Qué tipo de transformación material y política requiere realmente una salida del régimen fósil? ¿Hasta qué punto las actuales estrategias de descarbonización cuestionan las lógicas de acumulación, desposesión y militarización, o más bien las reordenan bajo nuevas formas? ¿Qué papel juegan en este proceso el desarrollo desigual, los macroproyectos, la conflictividad territorial o la competencia geopolítica? ¿Y qué alternativas pueden abrirse paso para que la transformación ecosocial no reproduzca las desigualdades del presente?
Ponentes: Para abordar estas cuestiones contaremos con Daniel Chavez y Erika González. Sus trayectorias aportarán claves imprescindibles para pensar críticamente las contradicciones, conflictos y posibilidades abiertas en el actual proceso de reconfiguración ecosocial.
El orden económico internacional está siendo reconfigurado. En el plano geopolítico se consolida un orden multipolar con nuevas alianzas y el resquebrajamiento de viejos acuerdos. Lejos de la ‘pax mercatoria’ neoliberal, emergen políticas de agresión, desconfianza y aislamiento: carrera militar, proteccionismo comercial, muros contra la migración y el ascenso de populismos reaccionarios con tintes neofascistas.
La financiarización, inicialmente observada en países de alto ingreso, se expande geográficamente. Los mercados financieros e inversores institucionales determinan crecientemente los ritmos de inversión, las dinámicas distributivas y las formas de crisis en la periferia.
Junto al capital financiero emerge un capital tecnológico oligopolístico con poder estructural evidente. Como poseedor de las principales plataformas de opinión y con infraestructura en esferas estratégicas (pagos internacionales, inteligencia militar), adquiere una influencia política inestimable. La relación entre capital y política refleja una complicidad obscena donde ambas esferas se vuelven indistinguibles. El Estado se reconfigura: se reducen los mecanismos públicos de bienestar mientras se afianza el sometimiento de las instituciones reguladoras a los criterios del capital.
¿Estamos ante una nueva ofensiva del capital? ¿Son estos cambios estructurales disfrazados de coyuntura o manifestaciones de la evolución del capitalismo? ¿Sigue siendo útil el marco del ‘neoliberalismo’? ¿Está la financiarización en la base de estas transformaciones? ¿Hasta qué punto los fenómenos reaccionarios y neofascistas resultan de la evolución del capitalismo global?
Ponentes: Para analizar estas transformaciones del orden capitalista global, las derivas autoritarias y las nuevas configuraciones del poder económico y político, reunimos a dos referentes internacionales de la economía política crítica: Angela Wigger y Alfredo Saad Filho. Wigger aporta una perspectiva materialista histórica sobre las transformaciones del régimen europeo de competencia y la consolidación neoliberal en las instituciones de la UE; mientras que Saad Filho ofrece un análisis profundo de la implementación del neoliberalismo en América Latina, la financiarización y las desigualdades estructurales en las economías periféricas. Juntos conforman un diálogo indispensable entre las dinámicas del centro y la periferia del capitalismo global.









